SEMANA 4
SEMANA 4
El camino del Artista
Recuperar una sensación de integridad
En la raíz de una rehabilitación creativa de éxito está el compromiso de pinchar la
burbuja de nuestra negación, de dejar de decir «está bien» cuando en realidad no lo está.
Las páginas matutinas nos presionan para que respondamos qué más nos pasa.
«¡No quiero elevar mi conciencia!», clamamos, «lo que quiero es...». Y gracias a las
páginas matutinas descubrimos lo que queremos y finalmente llegamos a tener la voluntad
de poner en marcha los cambios necesarios para conseguirlo. Pero no sin rabieta. Y no sin
kriya, una palabra sánscrita que significa emergencia o rendición espiritual.
Enresumen, las páginas matutinas señalan el camino hacia la realidad: así es como te sientes,
¿qué vas a hacer con todo esto?
Y lo que hacemos con todo esto muchas veces es arte.
La creatividad está basada en la realidad, en lo particular, en lo que está bien enfocado, bien observado o imaginado en toda su especificidad.
A medida que perdemos la vaguedad sobre nosotros mismos, nuestros valores y
nuestra situación vital, nos vamos poniendo a disposición del momento presente. Es aquí,
en lo particular, donde conectamos con el yo creativo. Hasta que no experimentamos la
libertad de la soledad, no podremos conectar de verdad. Puede que estemos en camino, pero aún no nos habremos encontrado.
El arte se halla en el momento de ese encuentro: conocemos nuestra verdad y nos
conocemos a nosotros mismos y conocemos nuestra expresión. Nos volvemos originales
porque nos convertimos en algo específico: un origen del que fluye la obra.
A medida que ganamos —o recuperamos— nuestra identidad creativa, perdemos
ese yo falso que sustentamos. Pero la pérdida de este falso yo puede resultar traumática:
«Ya no sé quién soy. No me reconozco a mí mismo».
Recuerda que cuanto más sientas que estás en terra incognita, más seguro puedes
estar de que el proceso de rehabilitación funciona. Tú eres tu propia tierra prometida, tu
nueva frontera
Una de las señales más claras de que está sucediendo algo saludable es el impulso de limpiar, organizar y descartar ropa, papeles y viejas pertenencias.
Al deshacernos de lo viejo y de lo que ya no funciona hacemos hueco para algo nuevo y más conveniente. Un armario lleno de ropa vieja no invita a que llegue ropa nueva; en una casa a rebosar de chismes y cositas y detallitos que has ido guardando por si acaso, no hay espacio para las cosas que realmente podrían dar brillo al día de hoy.
Es importante que sepas que con independencia de la forma que adquiera tu crecimiento, existe otro tipo de cambio, más lento y sutil que se acumula a diario, ya sientas su presencia o no.
Cuando nos hemos comprometido con nuestro creador interno para curarnos
empiezan a producirse muchos cambios y modificaciones en nuestras actitudes,
«Eso no me gusta», es una
frase que empezará a salir de tu boca; o «Eso me parece estupendo».
En resumen, tus gustos, tus juicios y tu identidad personal empezarán a salir a flote.
Cada uno de nosotros es un individuo creativo único. Pero a menudo
empañamos esa unicidad con azúcar, alcohol, drogas, exceso de trabajo, falta de ocio,
malas relaciones, sexo tóxico, poco ejercicio, demasiada televisión, poco sueño: muchas y
variadas formas de comida basura para el alma. Las páginas matutinas nos ayudan a ver
esas manchas en nuestra conciencia.
«El centro que no soy capaz de hallar sí es conocido por mi mente inconsciente».
WYSTAN HUGH AUDEN«Todo lo que necesitas hacer para recibir consejo es pedirlo y
después escuchar».
SANAYA ROMAN
Las páginas matutinas simbolizan nuestra disponibilidad para hablar con Dios. Nos llevan a muchos otros cambios que también vienen de Dios y que nos dirigen hacia Dios. Es la mano de Dios moviéndose en tu mano mientras escribes. Una mano muy poderosa.
Poner por escrito el trato al que estamos llegando con nuestro creador tiene un poder
especial. «Recibo tus bienes voluntariamente» y «que sea lo que tú quieras» son dos
afirmaciones cortas que al escribirlas por la mañana nos recuerdan que debemos estar
abiertos durante todo el día a mayores beneficios.
«Confío en mis percepciones», es otra afirmación poderosa que utilizamos
EJERCICIO
1. Haz una lista de cinco hobbies que te parecen divertidos.
2. Haz una lista de cinco clases a las que te parecería divertido apuntarte.
3. Haz una lista de cinco cosas que tú no harías pero parecen divertidas.
4. Haz una lista de cinco habilidades que sería divertido tener.
5. Haz una lista de cinco actividades que te divertía hacer.
6. Haz una lista de cinco banalidades que te gustaría probar alguna vez.
PRIVACIÓN DE LECTURA
Si te sientes atascado en tu vida o en tu arte, pocos empujones son más efectivos
que una semana de privación de lectura.
¿Nada de leer? Efectivamente: nada de leer.
Es una paradoja, pero al vaciar nuestra vida de distracciones en
realidad estamos llenando el pozo. Sin distracciones nos vemos obligados a lanzarnos de
nuevo al mundo sensorial. Sin periódico que nos sirva de escudo, un viaje en tren se
convierte en un centro de observación. Sin novela en la que sumergirnos (y sin una
televisión para adormecernos), una tarde se convierte en una vasta sabana en la que se
reorganizan tanto los muebles como las ideas preconcebidas.
La privación de lectura nos lanza a nuestro silencio interior, un espacio que algunos
de nosotros empezamos a llenar de inmediato con nuevas palabras: largas conversaciones
llenas de cotilleos, panzadas de televisión, la radio como una compañera constante y
charlatana. Muchas veces no somos capaces de escuchar nuestra voz interior, el sonido de
nuestra inspiración como artistas, por encima del ruido blanco. Al practicar la privación de
lectura tenemos que estar alertas contra esos otros elementos contaminantes. Envenenan el
pozo.
Para la mayoría de los creadores bloqueados, la lectura es una adicción. Nos zampamos las palabras de otros en lugar de digerir nuestros propios pensamientos y sentimientos, en lugar de cocinar algo propio.
No leas. Si no se te ocurre otra cosa que hacer, baila el chachachá.
«Cuando el alma desea experimentar algo, arroja ante sí una imagen de esa experiencia, y
entonces penetra en esa imagen».
MEISTER ECKHART
TAREAS
1. Entorno: describe tu entorno ideal. ¿Ciudad? ¿Campo? ¿Sofisticado?
¿Acogedor? Un párrafo. Una imagen, dibujada o grapada, que lo represente. ¿Cuál es tu
estación favorita? ¿Por qué? Repasa algunas revistas y encuentra una imagen de ello. O
dibújala. Colócala cerca de tu zona de trabajo.
2. Viaja en el tiempo: descríbete a ti mismo con 80 años. ¿Qué fue lo que más
disfrutaste cuando pasaste los 50 años? Sé muy específico. Ahora escribe una carta dirigida
a un individuo de 80 años, tú mismo, desde tu edad actual. ¿Qué te dirías? ¿Qué intereses te
urgirías a perseguir? ¿Qué sueños alentarías?
3. Viaja en el tiempo: recuérdate a los 8 años. ¿Qué te gustaba hacer? ¿Cuáles eran
tus cosas preferidas? Ahora escríbele una carta a ese niño de 8 años, tú mismo, desde tu
edad actual. ¿Qué te dirías?
4. Entorno: mira tu casa. ¿Hay algún sitio que pudieras convertir en un espacio
secreto y privado para ti? ¿Reformar el cuarto de la tele? ¿Comprar un biombo o colgar una
tela para separar una parte de otra en alguna habitación? Ésa es tu zona de sueños. Hay que
decorarla para el disfrute, no como si fuera una oficina. Lo único que realmente necesitas es
una silla o una almohada, algo sobre lo que escribir, una especie de altar para flores y velas.
Todo esto te ayudará a centrarte en el hecho de que la creatividad es un asunto espiritual, no
de ego.
5. Utiliza tu tarta de vida (véase «Semana 1») para repasar tu crecimiento. ¿Ha
cambiado ya de forma aquella fea tarántula? ¿No te has vuelto más activo, menos rígido,
más expresivo? Ten cuidado de no esperar mucho ni demasiado pronto. Eso equivale a
ponerte obstáculos. Hay que dar tiempo al crecimiento para que se consolide de una forma
saludable. Día a día estás construyendo los patrones de un artista sano. Tómatelo con
calma. Haz una lista de juguetes que te nutren y que podrías comprar para tu artista:
audiolibros, suscripciones a revistas, entradas para el teatro, una pelota de bolera.
6. Escribe tu propia oración del artista (véase Una oración de artista en el
Apéndice de este libro). Utilízala todos los días durante una semana.
7. Planifica una gran cita con el artista, que sea como unas pequeñas vacaciones
(por ejemplo, un día del fin de semana), y prepárate para llevarla a cabo.
8. Abre tu armario. Tira —o regala o dona— un traje que indique baja autoestima
(ya sabes de qué traje hablamos). Haz sitio para el nuevo.
9. Observa una situación de tu vida que sientes que debes cambiar pero que todavía
no has cambiado. ¿En qué medida te compensa seguir atascado?
10. Si rompes la privación de lectura, escribe acerca de cómo lo hiciste. ¿En una
rabieta? ¿Se te escapó? ¿Te diste un atracón? ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Por qué?
«Aprendí que el creador verdadero era mi Yo interior, el Shakti... Ese deseo de hacer algo
es nuestro Dios interior que habla a través de nosotros».
MICHELE SHEA
REGISTRO
1. ¿Cuántos días has escrito las páginas matutinas esta semana? (la forma que
adquieren muchas veces las rabietas es saltarse las páginas matutinas). ¿Qué tal la
experiencia?
2. ¿Has tenido una cita con el artista esta semana? ¿Tu artista hace algo más
emocionante que alquilar una película? ¿Qué has hecho? ¿Cómo te has sentido?
3. ¿Has experimentado algún tipo de sincronía esta semana? ¿Qué ha ocurrido?
4. ¿Ha sucedido alguna otra cosa que consideres significativa para tu
rehabilitación? Descríbela.
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